Aquí podeis leer, ver las peripecias y pensamientos de un Piratilla del espacio. Autor y editor: Alejandro Sánchez de Miguel. Madrid/Granada, España 2004 - 2019.
jueves, junio 09, 2016
Mirando al cielo como antaño desde Calar Alto
Esta noche he cumplido el sueño de casi cualquier astrónomo, profesional o amateur. Ver con mis propios ojos por un telescopio de más un metro de diametro, un telescopio profesional** de un observatorio de primera clase. En este caso iba a poder observar con mi ojo por el único telescopio de este tamaño en el que se puede observar de manera visual de todo el hemisferio occidental y segundo en el mundo tras un telescopio en Estado Unidos (creo que en Kitt Peak, y si es el caso, es más pequeño). En este post no voy a entrar detalle el la pregunta filosófica sobre si un telescopio profesional debe abrirse de esta manera al público general (ya lo haré en otro post), pero solo puedo decir que llevaba años deseando y pidiendo que esto pasara.
Aunque ha sido una noche indescriptible, voy a intentar contaros como fue la velada.
Mis amigos de la empresa Azimuth, Marcos Villaverde, Victor Muñoz y Javier Sánchez me invitaron a pasar con ellos la "primera luz" al público, a cambio de pasarles algo del material gráfico que pudiera tomar durante la noche.
De esta manera salí de Granada con pocas esperanzas de ver nada, ya que estaban cayendo chuzos de punta, pero con la convicción de que por mi experiencia, la noche podría ser mucho mejor, ya que el microclima de los observatorios es su mejor baza.
Nada más llegar, me encontré con algunos amigos de la AAM que habían reservado la actividad "Astrónomo por una noche" que es el nombre comercial que le han dado a la actividad.
Todo comenzó con una pequeña introducción en la residencia del observatorio y una pequeña degustación.
A continuación nos dirigimos a las oficinas y sala de control del observatorio, donde pudimos visitar la legendaria biblioteca de Calar Alto y la sala de control del telescopio 3.5 m (el telescopio no se visita en esta actividad, pero se puede visitar en esta otra).
En la biblioteca nos pusieron en contexto el observatorio y explicaron la ciencia que se hace en él, especialmente el reciente instrumento CARMENES, que con una resolución espectral de 94.000 en el visible, es capaz a una longitud de onda de 5900 Ångström, de tener una precisión de 0.06 Ångström.
Esta increíble resolución permitirá a CARMENES ser capaz de detectar planetas tipo Tierra en otras estrellas por la técnica de velocidad radial.
La charla fue conducida fantásticamente por Javier, que hizo posible que incluso a mi, un curtido observador, realmente me emocionara.
Tras la Charla, fuimos a cenar, el grupo tuvo una buena cena, bastante mejor que la estándar que solemos tener los astrónomos y tras ella nos fuimos al telescopio.
Todo el rato, hasta este momento, hemos tenido el ojo en el tiempo y en la pantalla de la estación meteorológica. Teníamos luz roja o amarilla todo el rato debido a algunas nubes y el viento. La noche no pintaba bien. Pero, eso algo con lo que los astrónomos tenemos que lidiar habitualmente y esta no fue una excepción. La promesa de "Astrónomo por una noche" se estaba cumpliendo, incluidos los problemas meteorológicos que a veces tenemos.
Finalmente llegamos al telescopio, ¡¡¡el momento que todos estábamos esperando!!!.
Cuando ya estaba todo listo..., ¡¡huy no vemos nada!!. Un pequeño problema técnico que en seguida fue solucionado por el técnico de guardia del observatorio solucionó el problema. Una vez más. algo que nos pasa cuando estamos en los observatorios profesionales.
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