Todos los aficionados a la música lo conocen. Es el concierto de Año nuevo. Realmente fue una experiencia única.




Se cree que pudo haber servido como calendario agrícola, ya que algunas de sus marcas parecen indicar que la posición de los equinoccios y solsticios.
Tuve la inmensa suerte de que justo durante estas navidades había en Viena una exposición itinerantes de los descubrimientos de Nebra.




Desde luego, estas navidades serán, quizás, las navidades más atípicas de mi vida. Aunque nunca se sabe, la vida da demasiadas vueltas.