miércoles, octubre 15, 2008

Aquellos espíritus que, como Vesalio, Eustaquio
y Harveo, corrigieron la obra anatómica de Galeno, y aque-
llos otros llamados Copérnico, Keplero, Newton y Huyg-
hens, que echaron abajo la astronomía de los antiguos,
fueron sin duda sagaces entendimientos, pero ante todo
poseyeron una individualidad intelectual vigorosa y una
osadía crítica extraordinaria. De los dóciles y humildes pue-
den salir los santos, pocas veces los sabios. Tengo para mí
que el excesivo cariño a la tradición, el obstinado empeño
en fijar la ciencia en las viejas fórmulas del pasado, cuan-
do no denuncian una gran pereza mental, representan la
bandera que cubre los intereses creados por el error.

Santiago Ramón y Cajal

1 comentario:

Gaviota dijo...

hola hola!!
COmo vas?
HAsta que por fin me hago un campo para visitarte!!
Tenía tanto sin hacerlo pero aki ando de nuevo!!
Checando lo que tenes de nuevo para mí en el campo de las estrellas, y mir que me has sorprendidom ya que eso no lo sabía.
Saludos desde Aguascalientes México.